La sociología es dentro del conjunto de las ciencias es una de las ciencias humanas más recientes.
Su institucionalización como disciplina académica se verifica sólo a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX. , en los EEUU, Francia y Alemania principalmente. Había sido precedida en los estudios humanos, obviamente por la filosofía y la historia, las ciencias humanas de más vieja data, pero acercándonos a la época en que hará su aparición la sociología, encontramos en la economía política y la filosofía política los discursos existentes sobre la sociedad sobre los que se edificaron los primeros discursos de los protosociólogos.
LA PROTOSOCIOLOGIA
Aun antes de que apareciera la pretensión de la sociología de convertirse en un sistema diferenciado de pensamiento, señalaremos ya la existencia de precursores en las obras de Adam Ferguson y John Millar dos autores que pertenecieron al movimiento de la ilustración escocesa, mucho menos conocido que su homónimo francés, pero que desempeñaron sin duda un rol importantísimo como antecedente para la constitución del materialismo histórico.
Ambos debían sin duda mucho de su pensamiento al gran filósofo de la ilustración Montesquieu, que superando las visiones individualistas y contractualistas de la política había ya afirmado que la variedad de los gobiernos humanos se derivaba de las distintas circunstancias en que vivían los hombres.
Pero Ferguson y Millar dieron un paso más adelante: ambos señalaron que no es sólo la forma de gobierno la relación social a la que hay que prestar atención sino a las relaciones sociales más generales: las formas de procurarse la subsistencia, la división del trabajo y las distinciones y dependencias de carácter no político. Así Ferguson dirá que el Estado , su tono y su carácter dependerán entre otras cosas de la distribución de la propiedad.
Encontramos en estos dos autores una determinación técnico económica de la historia que constituyen junto con los economistas clásicos, la filosofía alemana y el socialismo el conjunto de influencias determinantes para la constitución de una de las vertientes de la ciencia social que es el materialismo histórico.
Para ilustar el núcleo de pensamiento de estos dos autores, insólito en su tiempo presentamos la introducción de Millar a su libro: The origin of the distincition of ranks
( El origen de las diferencias de rango) : “ Al investigar las causas de los sistemas concretos de ley y gobierno que han aparecido en el mundo , debemos recurrir indudablemente y ante todo, a las diferencias de situación que han sugerido diferentes concepciones y motivos de acción a los habitantes de cada país. Entre ellas se cuentan la fertilidad o esterilidad del suelo, la naturaleza de sus productos, las especies de trabajo requeridas para procurar la subsistencia, el número de individuos que se reúnen en una comunidad , su pericia en las artes, la ventajas de que gozan al entrar en transacciones mutuas y al mantener una correspondencia íntima. La variedad que se observa con frecuencia en estas y otras situaciones , tendrá una influencia prodigiosa sobre el gran cuerpo de un pueblo. Al dar una dirección peculiar a sus inclinaciones y metas, habrá de producir los correspondientes hábitos, disposiciones y formas de pensamiento”. A diferencia de los otros ilustrados también advirtieron con perspicacia la conciencia de un nuevo tipo de cuestión social, la cuestión de la pobreza y sus secuelas para el cual Millar propuso el clásico remedio burgués: la educación.
De todos modos, a pesar de estas brillantes intuiciones, ni Ferguson ni Millar pudieron constituir un discurso sobre la sociedad emancipado de la filosofía moral o de la filosofía política. Ambos escribieron sus principales obras en momentos previos a la revolución francesa, y aunque al final de sus vidas fueron contemporáneos de sus acontecimientos cabría a los intelectuales que sintieron y vivieron sus efectos sentar las bases sobre las cuales la sociología habría de legitimar sus pretensiones de constituirse en una nueva ciencia de la sociedad.
LA SOCIOLOGIA Y LA FILOSOFIA POLITICA
El interés por los fenómenos sociales provenía de la necesidad de legitimar el nuevo curso de la acción social al mismo tiempo que reflejaba la preocupación por las consecuencias que estos cambios traían aparejados.
Cuál es el nuevo curso de acción que se trata de legitimar? Pues nada más ni nada menos que el curso de acción abierto por la revolución, o sea el derecho de la burguesía la clase social naciente a ser gobierno, y al mismo tiempo precaverse contra los elementos disruptivos que habían hecho su aparición al lado de la burguesía , concretamente el proletariado. Así la sociología nacerá condicionada como fenómeno post revolucionario por la necesidad de legitimar a la clase social protagonista de la revolución, la burguesía pero acompañada por una profunda preocupación por el orden social.
Para la filosofia política dominante en aquel entonces la forma política que asumía un estado se basaba o bien en la voluntad del soberano (al que los hombres habían cedido su soberanía), o en la voluntad de los individuos. Intentando introducir algunos parámetros que fueran más allá del individualismo manifiesto en estas concepciones Montesquieu, introdujo condicionamientos geográficos para la presencia o no de los elementos que consideraba fundamentales para determinar la forma política.
La palabra Sociología la encontramos por primera vez mencionada por Auguste Comte, discípulo del conde de Saint Simon, en 1838, en su COURS DE PHILOSOPHIE POSITIVE (Curso de Filosofía Positiva), y en 1850, el inglés Herbert Spencer escribe Social Statics (Estática Social), sólo 25 años más tarde usará la palabra sociología en su Estudio de la Sociología y en los Principios de Sociología de 1876.
Cuál es el elemento distintivo que hace que consideremos tan importantes a estos autores?
La política depende una ley de de evolución, que cumple la sociedad Hay una ley de desarrollo del espíritu humano que produce determinados resultados.. Para Comte la sociedad pasaba por diversos estadios: teológico militar, transicional metafísico y científico positivo. O sea, la forma de gobierno no responde a la voluntad de uno o más individuos sino que está determinada por el estadio de evolución social alcanzado por la sociedad en un momento dado .
Spencer. más cercano a lo que podríamos llamar hoy sociología, plantea una ley de evolución de la organización social, planteando el cambio desde una sociedad con una estructura social pequeña, flexible, vaga y uniforme a una sociedad con una estructura compacta, multiforme y diferenciada.
También las clasifica por la actividad económica dominante: guerra o sustento material., sociedad militante o industrial.
O sea, la forma de gobierno no es arbitraria, responde a leyes o principios de evolución social.
Al tiempo que se establecían estos principios también se constataban los cambios a que habían llevado esta evolución social. Tanto Comte y su maestro Saint Simon veían en la actividad productiva contrapuesta a la actividad militar lo característico de la nueva sociedad, de ahí media solo un paso para el reclamo del poder para esas clases sociales.
A título de ejemplo nos parece muy interesante este escrito de Saint Simon:
“ Supongamos que Francia pierde de repente cincuenta de sus mejores físicos, químicos, fisiólogos, matemáticos, poetas, pintores, [….] cincuenta de sus mejores ingenieros mecánicos, civiles o militares..[ …] cincuenta de sus mejores banqueros, doscientos de sus mejores hombres de negocios, doscientos de sus mejores agricultores , cincuenta de sus mejores maestros, fundidores, fabricantes de armas, sus cincuenta mejores albañiles, carpinteros [..] haciendo un total de tres mil destacados científicos, artistas y artesanos, ( es decir, los agricultores, fabricantes, comerciantes, banqueros y todos los oficinistas y hombres por ellos empleados) de Francia. Qué ocurriría entonces? Que ocurriría si, por el contrario, todos los anteriormente mencionados permanecieran pero Francia perdiera en el mismo día al señor hermano del Rey, a Monseñor el duque de Angulema, a Monseñor el duque de Berry y hasta treinta mil personas consideradas las más importantes del Estado incluyendo a todos los ministros y consejeros del Estado y a todos los funcionarios de los Ministerios , a todos los jueces, prefectos y alguaciles, todo el alto clero, desde los cardenales a los canónicos y diez mil de los más ricos propietarios que viven según el estilo de los nobles? Esta última eventualidad entristecería a los franceses porque tienen buen corazón pero de ella no resultaría ningún mal. La primera, por el contrario sería un desastre nacional que costaría una generación arreglar.”
O sea, como bien puede verse a través de las palabras de Saint Simon, las sociedades se diferencian en función de lo que los hombres hacen en ella: tanto para Comte y Saint Simon como para Spencer lo distintivo de estas nuevas sociedades a diferencia de las antiguas son las cosas distintas que la gente hacía, ahora las actividades económicas habían sustituido a la guerra como actividad dominante.
Los protosociólogos franceses fueron también conscientes del elemento que señalamos al comienzo: las disrupciones producidas por la evolución social y la llegada al estadio del espíritu positivo . Fue así que se planteó la necesidad de encontrar elementos de unión entre los individuos amenazados por la disolución y las luchas sociales de las que ellos fueron testigos en su época. Así Comte abogó por una religión pero basada en la razón, la Religión positiva, ya que además de su postulación de una legalidad para los principios de organización social, esta postulación de la religión lo lleva a enunciar uno de los principios básicos de la sociología: los hombres permanecen unidos cuando comparten creencias y valores.
Aunque situados en las antípodas politicas y apuntando hacia los elementos disruptivos de la nueva sociedad, los llamados filósofos conservadores Maistre y Bonald, antirrevolucionarios declarados que juzgaban como absolutamente negativos los fenómenos acaecidos desde fines del siglo XVIII, señalaban idealizando el medioevo la necesidad de que las sociedades humanas se basaran en normas y valores compartidos haciendo por lo tanto de la religión el principio básico de existencia de la sociedad. Así la sociedad para estos filósofos conservadores era algo que trascendía al individuo y lo determinaba. Sus principios afirmaban que ninguna sociedad puede existir sin la creencia en algo situado más allá del deseo de sus miembros. O sea cualquier sociedad necesita un gran mito para permanecer integrada. Por ello sostenían que si el liberalismo, cuyo paradigma era la libertad y voluntad humana como supremo valor quería sobrevivir sus miembros deberían apelar a alguna forma de mito que los pudiera mantener integrados.
Podemos también incluir dentro de estas grandes líneas de pensamiento de la filosofía política algunos pensadores que siempre desde la perspectiva de leyes generales que determinan la evolución social señalaron otros aspectos de la actividad humana como los susceptibles de ser tenidos en cuenta a la hora de poder determinar la forma política más “lógica” para el estadio de la evolución en que se encontraban.
Así el marqués de Tocqueville no consideró las actividades de los hombres para establecer sus leyes de evolución social sino que lo hizo a partir de las formas en que los hombres se relacionaban entre sí. Las relaciones sociales, para Tocqueville estaban constituídas por la dimensión igualdad/ desigualdad , o sea la evolución desde las formas de representación desiguales caracterizadas por el dominio de la aristocracia a las formas de relación más igualitarias , características de los regímenes democráticos ( para Tocqueville el paradigma era la democracia americana). Va de suyo entonces que la forma política lógica para estas nuevas formas de relación social era la democracia burguesa.
El jurista inglés Sir Henry Maine por su parte , dentro de esta línea introdujo una de las principales dicotomías del análisis sociológico, la que se da entre las relaciones sociales basadas por una parte en el STATUS y en otro extremo temporal, en el CONTRATO. Así afirmaba: “A lo largo de todo su curso ( las sociedades) , se han distinguido por la disolución gradual de la dependencia familiar , y el crecimiento de la obligación individual ha ocupado su puesto.” El movimiento de las sociedades ha ido del status al contrato.”
Las contribuciones francesa e inglesa a la nueva ciencia de la política apuntaban todas como hemos visto a una nueva realidad social, insistimos que afectaban al sistema de gobierno y expresaban directamente la reivindicación del poder político por una nueva sociedad y una nueva clase social..
Junto con esta tradición que influyó en la formación de la sociología aparece la tradición de la cultura alemana en sus vertientes hegeliana y romántica. En esta confluían juristas, historiadores, filólogos . Su contribución fundamental fue su insistencia en el VOLKSGEIST , espíritu del pueblo, como determinante cultural de la historia, la política y la legislación y la importancia central de las relaciones colectivas entre los hombres .El volksgeist o espíritu del pueblo es la cultura nacional que se expresa en la lengua, las canciones populares, el folklore, las costumbres y tradiciones de un pueblo. Por ello sostienen, ni la forma política ni el derecho pueden ser creaciones arbitrarias, no puede existir una legislación voluntarista o elaborar constituciones, estas derivan necesariamente del volksgeist, de la conciencia común del pueblo.
Desde otra vertiente la hegeliana, también aparece el espíritu del pueblo, que en cada etapa histórica cristalizará en una forma de Estado. Este espíritu del pueblo que cristaliza en la forma de Estado constituye para Hegel el sujeto de la filosofía política.
Así la tradición alemana aportó a la sociología 1) la importante noción de sujeto, 2) imprimiéndole carácterísticas idealistas, lo que será muy importante en la tradición de la sociología de Durkheim y Weber y 3) lo insertó en un proceso histórico, dos conceptos que como veremos luego tuvieron importancia tanto en el materialismo histórico como en Max Weber, considerados ambos autores dos de los iniciadores clásicos de las ciencias sociales.
LA SOCIOLOGÍA Y LA CUESTION SOCIAL
Las preocupaciones fundamentales en los sociólogos o pioneros de los conceptos sociológicos fueron sin duda los problemas políticos o mejor dicho de reconstrucción política a través de la legitimación de la nueva clase que debía regir los destinos de la sociedad. Pero también estuvo presente la cuestión social o como se decía en EEUU los problemas sociales. Habíamos visto que los pioneros fueron agudos visionarios del hecho que junto a la clase a la que trataban de legitimar surgía un proletariado, que reclamaba su lugar desde el punto de vista de la política, pero que planteaba ligado a este punto los problemas de la pobreza, el trabajo o su falta, el ocio , la vivienda, la salud , la moralidad, la criminalidad.
Estas cuestiones fueron las que primaron en el establecimiento de los primeros departamentos de sociología sobre todo en las universidades de los EEUU.
También en Europa, no necesariamente conectados con la academia se desarrolló una fuerte corriente de investigación empírica ligada a los departamentos de estadística , ya a finales del siglo XVIII.
Aunque sus preocupaciones fueron como hemos señalado de índole política principalmente, tanto Comte como Saint Simon estuvieron profundamente preocupados por la cuestión social.
La perspectiva con la cual los filósofos de la ilustración habían analizado la desigualdad de clase fue la perspectiva de la revolución burguesa. Sus preocupaciones fueron el trabajo que debía ser formalmente libre, exigiendo por lo tanto la abolición de la esclavitud y el fin de instituciones feudales como la servidumbre.
Por otro lado la crítica social se centraba en el señalamiento del lujo y el derroche del que hacían gala los sectores a los que la burguesía combatía. La cuestión social , antes de la revolución, por lo tanto tenía otra dimensión distinta a la que adquirió a posteriori, se había centrado en el dominio corrupto de la corte y no en la miseria y explotación del proletariado.
Para muchos estudiosos, el hecho de que la cuestión social fuera tan importante en los primeros sociólogos los hace considerar entre los pioneros de la sociología al socialismo, ya que obviamente toda la prédica política del socialismo se basaba en el señalamiento de las cuestiones sociales.
LA SOCIOLOGÍA Y EL PROBLEMA DE LAS MASAS.
LA POLITICA COMO EJE EN LOS TEORICOS DE LAS ELITES.
Para los pioneros de la sociología a pesar de su percepción de los conflictos de la nueva sociedad, política y economía constituían una entidad, eran dos actividades cooperativas más que antagónicas.
Por un lado, la cooperación de los individuos, el intercambio, las relaciones igualitarias o contractuales, la manifestación de una cultura nacional según fueran las corrientes pioneras del pensamiento sociológicos considerados hasta ahora. La política consistía para todos ellos la administración, obviamente por parte de la clase social determinada por el estadio de evolución de que se tratara, en este caso la burguesía.
El posterior desarrollo histórico fue mostrando más bien que la política más que administración implicaba formas de coacción sobre los hombres y la política después de la revolución burguesa entrañó nuevas luchas por el poder.
La evolución del capitalismo produjo dos tendencias en el desarrollo de la sociología.
La primera que es la que produjo las mejores obras de la sociología clásica se centró en los problemas sociales planteados por una economía capitalista madura, nos referimos a lo que comúnmente se llaman los padres fundadores de la sociología clásica, Weber y Durkheim. La segunda continuó centrándose en la política pero ahora enfocada como una teoría social del gobierno y la opresión de la minoría. La vida política sería enfocada como parte de un proceso social universalmente antagónico y explotador.
Los cuatro autores representativos de esta corriente, Ludwig Gumplowicz, Gaetano Mosca, Roabert Michels y Wilfredo Pareto.
Todos ellos trataron los fenómenos sociales por analogía con las ciencias naturales y en el fondo de sus teorías están Darwin y la lucha por la existencia. Su novedad está dada por una nueva interpretación del papel de la ciencia en la sociedad y de la relación entre las masas y el conocimiento científico. Todos ellos sentían un profundo miedo y desprecio por las masas y las consideraban incapaces por naturaleza de dirigirse a sí mismas. En las concepciones de estos sociólogos la política es una lucha eterna de los pocos por dominar a los muchos. Es un proceso cíclico y natural en el que las elites dirigentes surgen, degeneran, son derrotadas y desaparecen para ser suplantadas a su vez por otras élites. El proceso es circular y no muestra ningún progreso.
De todos modos entre ellos hay diferencias y sus aportes constructivos no pueden dejar de señalarse al mismo tiempo que deben señalarse por la naturaleza general de sus sistemas que mayormente se convirtieron en legitimaciones para los regímenes totalitarios que se instalaron en Europa fundamentalmente en Italia y Alemania.
Gumplowicz no puede considerarse un gran aporte al pensamiento sociológico aunque si al difundido sentido común de su tiempo y más allá: para Gumplowicz las clases sociales tenían un origen étnico. Insistió en que el aspecto más importante de la sociedad era la dominación, que estos conflictos eran cíclicos y que la sociedad siempre ha sido dirigida por una minoría.
También Mosca adhiere a la visión de que la historia es la lucha por el poder. En su caso su aporte más novedoso es el concepto de fórmula política: las clases políticas elaboran un sistema ideológico adaptado a la situación histórica con objeto de asegurar su dominación.
Pareto dentro de las líneas de pensamiento generales realiza sin embargo una contribución interesante que es la de resaltar de alguna manera el enorme papel de los sentimientos sobre la razón en la acción y en la sociedad humana.
También señaló las características que debían tener las elites dirigentes para asegurar su llegada y dominio y señalar las características que llevaban a la decadencia de las elites.
Michels fue un estudioso de los partidos políticos. Su libro “ Los partidos políticos” es una fascinante historia interna de la Internacional que proporciona material sistematizado y erudito acerca de las polémicas que se habían dado en su seno. Su gran aporte lo constituyó el estudio de los procesos de distanciamiento entre dirigentes y masas, que todavía hoy constituyen un problema teórico y práctico fundamental.
Cerramos así esta introducción en donde hemos mostrado cómo los primeros esbozos de una ciencia social aparecen como tributarios de la primaria reflexión sobre la política
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